Poesía

Declaración jurada de un insomne profesional

Escrito por Federico Serralta

La vajilla en su lugar

Soy un soñador
que sueña,
no tanto con utopías
ni con la paz mundial.
Tampoco me conformo
con pagar la luz
ni hacer gimnasia
tres veces por semana.

Me basta con tener
la cocina ordenada
y el corazón ardiente.

Y si la penumbra
me alcanzara un día,
a otro lugar iré,
me cubriré con agua de mar
y con el cielo naciente.

Y si he de morir,
y si he de morir,
soñaré con utopías.

Declaración jurada de un insomne profesional

A Florencia

Dame palabras, luz de luna.
Quiero beber miradas fugaces,
quiero oír el ruido de murmullos,
historias extrañas y, por tanto, mías.

Quiero ver el vasto oriente
en los tumultuosos bares,
bajo las frías luces
de esta noche porteña
(tan lejana y tan mía).

No necesito paz
ni jardines solemnes.

Soy el hombre que observa
el azul nocturno de un primer amor,
el errático destino de una pareja estable,
los amigos que se adoran y abrazan,
trovadores de anécdotas simples
repetidas hasta el cansancio.

Quiero beber almas
como el vino de esta noche.
Pienso en la ciudad y pienso en ti.

Dame vida, luz de alba.
Déjame lso ojos bien abiertos

Breves apologías jazzeras (y otros métodos para ganar apuestas)

A mi amigo Fernando.

Hagamos una apuesta.
Si yo digo:
“No hay nada en este mundo
que no sea romántico”,
¿me creerían?

Ustedes podrán decirme
—en el afán de ganar la apuesta—
“Un buzón de cartas”.
Lo tomo y redoblo lo apostado.

Un buzón de cartas es el objeto
más romántico que se haya creado.
Pensemos en un enamorado que deposita,
en un papel,
un cachito de su alma;
o en un amigo que extraña a su compadre.

Estos amores, al depositarse,
ya no son de uno:
son de otro,
o de nadie.

Lo romántico del buzón
se encuentra en su irrevocabilidad,
igual que el abrazo que se otorga
lo depositado
es irrevocable.

Vieron,
al final,
todo depende de la visión
y de tener un poco de swing.

Federico Serralta

Abogado para vivir. Letras, música y cine para intentar encontrar sentido a aquello que no lo tiene.