Pero no, sos débil como una anciana cruzando Rivadavia con dos mochilas al hombro. Al menos llegó a vieja, mirate a vos, un piojo metido en su estuche de goma a punto de reventar y quedar sordo.
Antonio es el dibujo perfecto de la condición humana en cuanto criatura biológica, mortal, que, sin embargo se sabe heredero de algo divino.
A lo largo de la noche, la pequeña comprueba asombrada cómo todo a su alrededor comienza a crecer y los muñecos cobran vida. La arrastrarán a participar en divertidas y bélicas travesuras hasta descubrir un mundo mágico lleno de adorables personajes.
Aunque era el amanecer del día previo al pago, y como ya era parte de su rutina durante los dos años que llevaba en el banco, lo motivaba el tener que afinar la vista para mirar con detenimiento el pronunciado escote de Pilar.
Dudas. Y mientras lo haces, te dices a ti mismo que eres valiente, y que, en efecto, te lo estás tomando con calma. Pero es que ni siquiera así, dicen, estás a salvo. Porque no basta el encierro, tampoco el valor ni la paciencia.
Recordaba a Julieta gritando tirada sobre el sillón de tres cuerpos, las lágrimas manchadas por el rímel, la pollera transparente o beige, las redes negras, estaba tan hermosa, tan única aquella noche del demonio.
Es una realidad que rompe con el lenguaje común del comercio global y amenaza con provocar el desacoplamiento de las cadenas de producción y suministro globales.
En el baño me crucé con un hombre alto, de espaldas anchas, que salía atropelladamente y con cara de enfado. Murmuró entre dientes algo que no entendí.
¿Qué decían? ¿Decían algo? No lo recuerdo. Sólo estaban expectantes. Sus rostros eran angulosos, lúgubres. El líder, a quien reconocí....
Mientras ella espera un amor para toda la vida, su esposo lo vive como una aventura fuera del país...