Una breve reseña de libros que hoy tienen prestigio pero que originalmente ni siquiera habían sido pensados para que viesen la luz, destinados a perecer en llamas o permanecer hasta su deterioro total en alguna biblioteca, cárcel o cuarto de hotel de mala muerte.
Estas experiencias revelan que todavía queda mucho trabajo para mejorar las condiciones de igualdad entre hombres y mujeres.
Las posturas de la ensayista y filósofa francesa Cixous y de la escritora y poeta puertorriqueña Ferré, exponen las particulares maneras de la alienación de la mujer.
Me enamoré muchas veces en mi vida, pero nunca como aquella vez. Me enamoré de un olor, de una fragancia, de un aroma, de un perfume. No sé qué era en realidad.
No se puede saber si la literatura sería mejor o peor sin Dostoyevski, pero ciertamente no sería la misma. Se sentía el más ruso de los rusos, su modestia no lo dejaba entrever que era quizás un hombre universal.
Ahora del espantapájaros sólo quedaban dos patéticas ramas secas de las que colgaba una ruana de lana raída...
... los pasos de los transeúntes, el llanto de los niños y las voces que se hacen murmullo. Hay un dolor hecho melodía. A la sombra de los árboles, canta la muerte.
Mi padre le entregó un pequeño bolso, apoyó su mano en mi espalda y me impulsó; entré por el zaguán que daba a un patio cerrado.
Vivo en una habitación, la 212, situada en la segunda planta de un bloque de cuatro alturas. Lo han rebautizado como Hotel Covid.
La libertad de expresión de algunos grupos fue posible gracias al Fanzine: una práctica editorial alternativa y de corte contracultural que hoy está resurgiendo en Latinoamérica.