Nos tenemos que sentar en círculo. Con una mano nos tapamos el lado de la cara y con la otra tocamos el rostro pintado de una persona y decimos su nombre para hacerla participe del juego.
No es ningún secreto: Gabriel García Márquez tenía una relación complicada con Bogotá. Los rolos, gentilicio no formal de los capitalinos colombianos, aún mantienen también esa sensación de amor de lejos hacia el más grande de sus escritores.
Distribuyó los guerreros en estratégicas posiciones, aderezó las armas y escogió la noche más oscura del año para atacar y vencerlos.
Descubre ahora, son las infinitas posibilidades que, escondidas en las oscuras tinieblas de aquel vacío que alberga por momentos la realidad.
“¿Qué me dejó tu amor? Mi vida se pregunta. Y el corazón responde: pesares, pesares”. ¿Se puede escribir mejor? El propio Gabo se maravillaba del verso: “Ya no cruje el maderamen en el agua”, que habita en su tema inmortal ‘La Piragua’.
Cartagena es negra como el alma sus gobernantes, el límite de la conciencia y los recursos están pensados hasta donde el color de la piel se carameliza.
Sin historia no hay posibilidad de acometer el presente. Conocer la historia, sus mecanismos de análisis, de comprensión, da la sabiduría del tablero.
Mañana formaréis parte del "auto de fe"; es decir, seréis expuesto en el quemadero, hoguera precursora de la Llama Eterna. Bien sabéis, hijo mío, que no quema sino al cabo de cierto tiempo y la Muerte tarda en llegar al menos dos horas (frecuentemente tres) debido a los paños mojados y helados con los que procuramos proteger la frente y el corazón de los holocaustos.
Cuando se mata deliberadamente a un ser humano se están transgrediendo unas normas básicas y se le debe castigar en el tema de reglas de toda la colectividad. O sea: el que mata agrede el orden social en su conjunto.
Hace 100 años, desde un despacho sencillo de la Oficina de Patentes el físico Albert Einstein imaginó lo que Lawrence M. Krauss y el equipo LIGO descubrieron en 2016: que las ondas gravitacionales son una comprobable realidad y no un truco matemático.