Mozart se encontraba en un momento muy complicado. Su salud decaía y estaba muy abatido desde el adiós de su padre.
Después de cierta edad, digamos, un cuarto de siglo, lo único que haces es forjar una mueca obscena sobre tu rostro, te sale del fondo de la vida y se instala allí, en tu cara.
Luis no es Séneca y su poder de concentración se limita al porno.
Cerraba los ojos y veía cómo los agonizantes cuerpos, una vez ensartados, iban deslizándose por la madera irregular de los troncos, repleta de astillas.
Es imposible sobrevivir al tiempo y reelaborar la historia, todo está hecho, sólo queda disfrutar el tiempo que quede mientras que la parca llegue. Más nada.
Despertaron después del mediodía, ella tenía aún el corsé, como si este tuviera voluntad propia y se negara a abandonarla.
Ser humano es lo mismo que ser extranjero y eso se describe igual a como Coetzee describe a sus propios personajes: gente abandonando sus cadenas y girando su rostro hacia la luz.
El amor romántico asumido como ideal de la sociedad se sitúa a finales del siglo XVIII, tomando significativo auge gracias a las novelas de tipo romance, características de la época.
En nuestra misión de comprender la existencia, el universo, responder a por qué estamos aquí, hacia dónde vamos y si vale la pena averiguarlo, todos fracasaremos. Pero si a todos les toca igual, si nadie lo logra, entonces no es fracaso.
No entiendo por qué Dios con sus cuatro patas e infinita sabiduría canina no pudo haber hecho que los humanos ladraran, para comprendernos entre nosotros.