'Nevera, Bañera, Sofá, Balcón'. Son las estaciones que recorreremos en los próximos días, semanas, (¿meses?) los habitantes de la ciudad. ¡Quién se iba a imaginar que el día iba a transcurrir entre estas cuatro estaciones!
Céline parece hacer una caricatura alterada e hiperbólica de sí mismo, dibujando a pulso de palabras la sociedad de su tiempo, sus vicios, la hipocresía detrás de sus virtudes.
Se cree que los alemanes también son obedientes, como los chinos. Quizás. Pero Berlín no es una ciudad muy representativa de Alemania.
Decían esos ilusos que allá se podía ganar mucho dinero, tener carro y desnudarse con cualquier chica.
En efecto, fui puta, sigo siéndolo, para mí es un piropo. ¿Pasa algo? Si no te gusta, te jodes.
Lloraba como un chico. Anduvo toda la noche buscándola en los hospitales, en las comisarías, en su casa. Dos días después seguía sin aparecer.
Entiende los finales, los canta, su letra lo congela, pero su música lo empieza a revivir. La música de Frankie siempre está como en el filo de la navaja, pero es ligera, sabe desprenderse de ataduras, "Tu eres la rueda, yo soy el camino". Yo le diría: ¡Frankie! ¿cómo lo haces?
La muerte de Dios no sólo tiene una connotación religiosa, también implicaría la desaparición de todo deber moral del hombre. La idea del deber es reemplazada por la voluntad de poder del hombre.
La fama y el éxito fueron entonces una transición apenas natural producto de su encanto tanto personal como melódico. Su nombre se volvió un sinónimo de calidad y calidez.
Martín Murillo es reconocido por su significativo aporte a la cultura cartagenera mientras empuja una carreta llena de libros invitando a la lectura.