Donde el fracaso es casi un pecado mortal, rodeado de un positivismo extremo que gobierna nuestras vidas, el espíritu rebelde, incansable y humanista de Camus debe arder eternamente.
Si todo el mundo consiguiera siempre lo que quiere, probablemente sería un gran escándalo de corrupción. O quizá resultaría un maravilloso cuento de hadas del que nos despertaríamos pronto. Pero incluso en los cuentos de hadas, no todo va siempre según lo previsto, sino todo lo contrario.
No se puede negar que es una típica historia de héroes. Un origen clásico, la recurrente narrativa de la doble vida que llevan los justicieros. Sigue siendo una propuesta agradable, puede llegar a entretener y conseguir una o varias sonrisas.
Dentro de su agenda hubo paneles académicos, presentaciones de cortometrajes y discusiones sobre varios tópicos colombianos y latinoamericanos. Otras Inquisiciones se suma a esta poderosa iniciativa.
La perorata de una mujer dolida es algo de sumo cuidado y que quizá los expertos deban estudiar en detalle: los giros que son capaces de dar, las gesticulaciones acompañadas de dolor, pero también de rabia.
Esta proporción estrecha en horizontal, junto a la ausencia de color, y gracias a encuadres y movimientos de cámara que realzan ese sentimiento claustrofóbico, consigue transmitir con notable realismo; lo inestable de la condición (ambiental y psicológica) en la que la trama se desenvuelve, al tiempo que nos regala, constantemente, hermosas postales en movimiento.
Terremotos, incendios, o muertes provocadas por aberraciones intermitentes, algunas de ellas vinculadas al comportamiento extraño de la materia, de la combustión o de la disfunción de la gravedad. Luego llegaría la aparición inesperada de objetos que caían contra la tierra.
No es con una pluma que se escribe en nuestra época, es con un bisturí. Cada acción en la vida real es el resultado de pensamientos fugitivos y sucesivos, que hay que enumerar con esmero para crear un ser vivo.
Las horas se derritieron con la calma de un velón en una iglesia, y sin saber cuántas habían pasado, con la vista nublada y un mareo insoportable, pudo ver cómo a su alrededor tres “médicos” asentían entre ellos y finalmente se acercaron a él.
En este país los debates terminan tarde o temprano relacionados de algún modo con el pasado nazi. Esto no tardó en suceder aquí cuando un periodista de esa misma emisora dijo que las abuelas alemanas eran ‘cerdas nazis’.