Nueve semanas y media asocia el erotismo al poder masculino, propone una relación sexual en la que la mujer lo da todo y asocia la sensualidad masculina a la crueldad, tanto física como psicológica.
¡Ah, ese silencio! Ni siquiera cantaba un pájaro en el cielo de aquel bosque. Sólo caía, a través de los bambúes y los abetos, un último rayo de sol que desaparecía… Luego ya no vi bambúes ni abetos. Tendido en tierra, fui envuelto por un denso silencio.
Buscar una opinión o un consejo, una palabra ajena, más allá de las nuestras, es un error. Precisamente aquello que nos deben mostrar las obras de arte no yace fuera, sino dentro de nosotros.
La obra del Tuerto es un buen ejemplo de que para hacer poesía no se necesita recurrir a temas románticos como fuente de inspiración.
Monté en avión y vi las nubes. Son mucho más grandes de lo que parecen a lo lejos, son como inmensos copos de algodón flotando en el cielo.
Sin métricas o camisas de fuerza, el autor describe los paisajes y las emociones que ocupan su atención, bajo la mirada de quien narra su tiempo.
Mendoza es como una joven dama conservadora que tiene sus pecadillos. Luce radiante, hermosa, optimista e ingenua. Esa ingenuidad que la caracteriza es propia de su naturaleza bucólica.
Cuántos años hacen falta para olvidar una mirada, un reto, una desilusión, un reproche, un fracaso, un sopapo, un examen, un pecado, un olvido, un exabrupto, un llanto, un error, un momento.
Como si la condicion de local pesara angustiosamente sobre los hombros de los protagonistas, el Clásico de Otoño finalizó sin que los locales pudieran vencer en sus propios estadios.
Es una mujer guapa, inteligente, de esas de rompe y rasga, cautivadora, aunque su principal problema es que no se lo cree y se boicotea continuamente.