Dios se encuentra notoriamente cansado de observar las malas decisiones humanas, no le apetece contestar una numerosa cantidad de plegarias y menciona con nostalgia que los terrícolas han dejado de sacrificar corderos en agradecimiento.
Finch se había adelantado a sus pasos, concluyó. No solo eran parecidos, también, revisando su carrera, descubría que Finneas Finch había cursado cada cosa que a Gutmann podía interesarle.
No nos importaba un carajo si íbamos a comer o no. Nosotros queríamos hacer teatro aunque costara lo que fuera. Si nos tocaba vender enciclopedias para poder financiar nuestro teatro, lo hacíamos.
Lucho tenía la inquebrantable convicción de que su vehículo sería el escogido para que Gabriel García Márquez, acompañado de su esposa Mercedes Barcha, paseara por las calles de su infancia.
Al cerciorarse de que sí respiraba se aventuró a preguntarle que quién lo había apuñalado. Julius sólo dijo: — Pathé!
Miles de hombres y mujeres jóvenes dejaron sus trabajos, educación, familias y todas sus posesiones materiales para unirse a la secta los Niños de Dios.
Entonces estaba surcando mares y lanzando una atarraya que luego recogía con habilidad cargada de peces y tuvo en ese momento unas profundas ganas de orinar y despertar, pero sentía que no podía hacerlo, porque estaba preso en un sueño que no era el de él.
No lo sabe mucha gente pero en el Portal de Los Dulces hay un túnel del tiempo. Como en otros puntos del Centro Histórico, se puede viajar entre un espacio temporal y otro, entre lo visible y lo invisible.
Cobain, el principal autor de Nirvana declaró que tenía una extraña fascinación por los modelos médicos de cuerpos humanos y tenía una amplísima colección de hígados, páncreas, globos oculares o intestinos de plástico.
“Hey ¿quieres jugar rugby?”, era uno de los llamados. “¿Eso que es?” decían unos, o “¡Estás loco!” exclamaban otros.