No deseé llamar al hogar paterno: temía que el sonido del timbre fuese lo único que prevaleciera en la callada respuesta de mis familiares: preferí la espera...
El carácter omnipotente de Dios: ¿existe algo más siniestro que saber que hay un ser que nos vigila todo el tiempo y que rige nuestra vida a su voluntad?
Miré al cielo azul y casi que veía las bombas saliendo de los bombarderos británicos caer sobre aquellas hermosas casas apacibles de la nueva ciudad.
De todas las cosas que me dijo Sofía, la más graciosa es que le vio el pene a Javier. ¿Cómo así?, le pregunté. La chica de la bicicleta rio. Dime la verdad, le pedí. La tomé del antebrazo para detener nuestra marcha, así en mitad de la calle. ¿Te follaste a Javier? No, dijo.
La psqiuiatra de la Universidad Javeriana de Bogota arrojó varias luces sobre la salud mental.
"Lo que es verdaderamente inmoral es haber desistido de uno mismo". La contundencia de esta afirmación se ajusta a la obra de la poeta.
Musa en paro busca poeta. Apto para el uso en fuegos, sumergible y aplicable en superficies de mármol. Revoltoso, canoso, alpinista, nudista, desdichado y tarado.
Su daga filosa siempre estaba puesta en la llaga, ahondando, lastimando, haciéndola supurar sus putrefacciones más secretas, recordándole a los lectores sensibles —como él— que uno no es más que un compuesto de músculos y mierda.
Me parecieron muy extraños, despertaron mi curiosidad. No eran tan jóvenes, rondarían los treinta y pico; los dos descalzos, los dos con la cara demudada, despojados de toda pasión, como muertos.
Se imagina siendo insultada desde los balcones del hotel por bañarse desnuda de madrugada en la playa sin respetar la cuarentena y se le erizan los pezones.