Deporte

El valor del béisbol colombiano, capítulo 1

Técnica pura fue el lanzamiento del zurdo pitcher Chris Sale en la parte baja de la novena entrada del quinto y definitivo juego de la Serie Mundial de Béisbol de 2018. Ahí concluyó la temporada más importante de la pelota caliente; una bola fluyendo en curva a 84 millas por hora ante Manny Machado, su contendor, quien caía y resbalaba al inclinarse hacia adelante en su intento por golpear con su bate a la esférica, que descendía parabólicamente justo debajo del bate y alcanzó la manilla de Christian Vázquez, el catcher de los Red Sox, quien sentenció la victoria 5 a 1 en el Dodgers Stadium. Esta fue la última imagen del año para los centenares de seguidores de este torneo, pero el béisbol no concluyó ese 28 de octubre, cinco días después dio inicio la temporada regular de la liga colombiana de béisbol profesional.

Aquel viernes 2 de noviembre la novena de Caimanes recibió a los Toros de Sincelejo en el estadio Edgar Rentería de la ciudad de Barranquilla, mientras que Leones se enfrentaba a los Tigres de Cartagena en el estadio 18 de Junio en la ciudad de Montería. Las cuatro escuadras representan a las capitales del antiguo territorio de Cartagena de Indias, ubicado al margen oeste del Río Magdalena, suelo sobre el cual el béisbol es tan popular y tan innato como la pasión por el fútbol y el amor por el Junior, Unión Magdalena o Real Cartagena.

Del nivel de la liga

No hay forma de comparar el nivel expuesto por los equipos de la liga colombiana de béisbol profesional y el nivel de la Mayor League Baseball. La infraestructura, el presupuesto económico, el calendario y los procesos de formación del deportista no tienen similitud. El único estadio colombiano aprobado por las especificaciones del máximo ente beisbolero es el Edgar Rentería, un escenario capaz de albergar a 12 mil espectadores. La transformación del antiguo escenario, conocido antes bajo el nombre del pelotero Tomás Arrieta, costó 45 mil millones de pesos, dinero invertido por Barranquilla y el Gobierno Nacional. La cancha, las nuevas gradas y su nueva silletería, la fachada externa, los camerinos y las duchas ofrecen la mejor comodidad a los deportistas y los aficionados. Estas características hacen de éste el estadio más moderno de toda Colombia superando ampliamente a los principales estadios del fútbol nacional.

Resulta favorable la diferencia entre los calendarios de la competición americana y la colombiana. La organización estadounidense consiente la participación de sus peloteros en las ligas que desarrollan sus actividades a finales del otoño y parte del invierno, como suele ocurrir en Puerto Rico, República Dominicana y Colombia. Esta circunstancia permite el aporte de los deportistas y de los entrenadores que se desempeñan en las grandes ligas. Es por esto que el cartagenero Jair Fernández puede cambiar su tarea de entrenador en las divisiones inferiores de los Dodgers y asumir el cargo de manager en los Tigres de Cartagena.

Brindar un espectáculo de alto nivel para los espectadores de la liga colombiana es una tarea ineludible para los cuatro equipos, quienes tienen la obligación de incluir mínimo 5 jugadores extranjeros sin superar el límite de 8 foráneos. Cada uno de ellos debe ser un jugador activo de las organizaciones de béisbol pertenecientes a la MLB, México o Japón;  tampoco deben superar los treinta años de edad, todo lo anterior en pro de ofrecer el mejor nivel a la competición.

La labor formativa, al igual que en el fútbol colombiano, descansa en los hombros de los clubes afiliados a las ligas departamentales, escuelas privadas y en el esfuerzo de innumerables individuos comprometidos con llevar el deporte a los barrios y municipios menos favorecidos. Es el amor por esta disciplina lo que realmente mantiene al béisbol dentro de la cultura caribeña colombiana.

Al igual que los organizadores del fútbol profesional de Colombia, la organización beisbolera mantiene bajo reserva los montos económicos requeridos para sostener el campeonato, reservándose especialmente los salarios de los deportistas.

De rivalidades

Bolívar y Atlántico, Cartagena y Barranquilla, Tigres y Caimanes, las rivalidades de siempre, sin importar en qué lugar de la tabla se encuentren los representativos de estas dos poblaciones. Cuando se habla de béisbol la atención de los espectadores resurge para verles competir con el firme deseo de derrotar a su clásico oponente.

En 2004, Red Sox y Cardinals se encontraron en la final de las grandes ligas. La presencia de Orlando Cabrera en el equipo de Boston y la participación de Edgar Rentería en la novena de San Luis representaron un nuevo capítulo del duelo de cartageneros y barranquilleros. Barranquilla apoyó a los Cardinals, Cartagena apoyó a Red Sox. El equipo de Cabrera doblegó al equipo de Rentería en cuatro juegos y se coronó como el mejor.

Setenta años después las estadísticas muestran que ocho equipos que han representado a Barranquilla a lo largo de la liga profesional suman un total de 19 campeonatos, mientras que cuatro equipos de Cartagena suman 16 títulos. Montería ha alcanzado 3 galardones y Sincelejo ha obtenido 2 de ellos. El predominio de cartageneros y barranquilleros les convierte en los equipos con patrocinadores más renombrados.

Cortesía: NJ.com

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