Alemania,  Textos de autor

Señores, esto es una teta

Un recorrido visual por la más reciente exposición fotográfica de mujeres latinoamericanas del Monat der Fotografie-OFF Berlín. Fue la única muestra de arte latinoamericano exhibido en ese festival europeo. El artículo fue escrito por Amira Armenta para la revista Desbandada, publicación digital aliada de Otras Inquisiciones.

Este título no es una provocación, sino todo lo contrario. Si los pezones masculinos se pueden exhibir sin ningún tipo de restricción, ¿por qué no los pezones femeninos?

Este es el tema detrás de la exposición de varias series de imágenes de fotógrafas latinoamericanas que se pudo ver en el marco del Mes de la Fotografía, Festival Monat der Fotografie-OFF Berlin 2018. En el festival participaron más de cuarenta galerías de arte que muestran lo más destacado de la nueva fotografía emergente.

La muestra Señores, esto es una teta, propone un recorrido por el cuerpo de la mujer como protagonista. El cuerpo se presenta como herramienta para nuevas sensibilidades y para una emancipación estética en donde destacan la fluidez de género y la lucha feminista.

Con estos trabajos e imágenes exhibidas, las artistas invitan al público a reflexionar sobre sus reacciones, sentimientos e ideas preconcebidas hacia el cuerpo femenino, a través de las, pero también a través de charlas y talleres (en alemán, inglés, español y portugués) organizados por los patrocinadores, Karne Kunst y el taller Povvera.

“El concepto parte de la idea de que mi cuerpo de mujer no me pertenece porque pertenece a la sociedad que dice cómo hay que ir vestida por la calle; porque pertenece a la religión que dice que se debe usar un velo”, comenta Marcela Villanueva, directora de Karne Kunst, una productora de arte con sede en Berlín, cuyo objetivo es fomentar el arte latinoamericano en Berlín y Alemania.

“Las nuevas fotógrafas, nuevas mujeres, tienden a usar sus propios cuerpos para denunciar, o para proponer nuevas feminidades, o simplemente por placer”, añade Villanueva.

En efecto, la mayoría de las obras expuestas son retratos o autorretratos que exhiben el propio cuerpo de la autora. Las temáticas son variadas. Con una serie de dípticos, la mexicana Alejandra Aragón, se mete con el controvertido tema de la violencia contra la mujer en su país.

Las imágenes representan lo más cruento de la violencia del narcotráfico, de la drogadicción y de la acción militar en México. Lo interesante de su técnica es que la doble imagen permite trasladar la violencia de la calle al interior. En sociedades oprimidas, la violencia de afuera se traslada a la casa.

La serie se llama Guerra, y propone que la guerra está tanto afuera como adentro.

Las temáticas son en general muy políticas, porque, “lo personal es político”.

La apropiación de las propias emociones y del propio cuerpo transmite de hecho un mensaje. Es lo que se puede leer en las imágenes de Carol Espíndola, también mexicana. Ella muestra su propio cuerpo, el cuerpo de una mujer mayor y gruesa que está lejos del concepto occidental de belleza.

En contraposición con esta imagen de la mujer real, la brasilera Fernanda Preto ofrece las imágenes de lo que se considera el cuerpo perfecto y hermoso. La artista cubrió los pezones y el rostro de la mujer para simbolizar a la mujer que no existe en la realidad, que es sólo un modelo.

Lo que identificamos como perfección es inexistente.

Fotografía de Fernanda Preto.

Las fotos de la argentina Mora Kirschner se meten con el concepto de censura en las redes sociales. Las mujeres quieren experimentar con su cuerpo, mostrarlo, si lo desean. Pero los códigos de las redes sociales suprimen las tetas con el argumento de que es una zona genital.

Pero las tetas son sólo una parte más del cuerpo, erógena, pero no genital.

La idea de esta serie, titulada Censura, fue una reacción de la artista ante la imposibilidad de subir a las redes este tipo de fotos. Cuando lo hace, sus imágenes son intervenidas con una cinta negra de censura, o eliminadas, o es víctima de agresiones.

La brasilera Luiza Folegatti experimenta en su serie con el concepto de Drag King, la imagen opuesta al Drag Queen. En el montaje vemos a una mujer que se viste de hombre, que usa barba y adopta ciertas posturas típicamente masculinas. Al mismo tiempo muestra retratos familiares, el padre, el tío, el abuelo. Todo con un tono entre divertido y satírico.

Las otras fotógrafas de la exposición son Celeste Ortiz, que explora también temas íntimos de su cuerpo; JE AN y María Clara Araújo; Sumiko Murray; y Yamila de Pico.

Fotografía de Carol Espíndola.

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