Algo más sobre Álvaro Uribe
No une sólo al “Uribismo”, casi por gravedad política, peso político real, junta también a todo el espectro de derechas, conservadurismo y hasta el “statu quo”, porque incluso es neoliberal respecto de la defensa de subsidios.
El hijo de Johanna Schopenhauer
Durante muchos años el famoso filósofo alemán Arthur Schopenhauer sólo fue conocido como “el hijo de Johanna Schopenhauer”. Ella era la célebre de la familia. Arthur era nada más un muchacho excéntrico, insoportable.
Noche en el cementerio, un cuento de Pablo Concha
Me acerqué despacio, unos pasos más, para ver su rostro. Tenía un agujero en medio de la frente y sangre seca en las mejillas. Sentí frío.
Trotasueños: una puerta al teatro, la magia y la vida
“Qué va, hombe, ustedes lo que son es unos trotasueños”, fue la expresión casi burlesca de Reinel Osorio un amigo del grupo, que impulsaría a “Pacho” y a Hernán, dos muchachos soñadores y enamorados del teatro.
Una mariposa, una niña y los cuarenta ladrones
Me he regalado una pequeña mariposa, bajo mi piel, en tinta negra, lineal y en vuelo. Pensaba que no encajaba, que no demostraba lo suficiente, que no amaba a nadie y que sin embargo quería escribir poemas de amor.
Alberto Llerena: el dramaturgo y el maestro de taller
Hablar de teatro en Cartagena es lo mismo que hablar del maestro Llerena. Desde que era un niñito, que ni a los nueve años llegaba, ya estudiaba música y tocaba el violín.
El hombre, un cuento de Carmen Cecilia Morales González
Al instante pensó en el hombre y lo insólito de su presencia en el lugar. Todo era confuso, creía vivir sola.
El viejo de la feria, un relato de Federico Serralta
Uno añora sentimientos, no lugares. Sin ánimo de desviarme, intentaré reconstruir los hechos de la manera más fidedigna que mi memoria (llena de trampas y exageraciones) pueda recrear.
¿En Colombia se habla el mejor castellano?
Aproximaciones a un mito lingüístico. Decir que el “mejor” español es el que se habla en Colombia surge de los sentimientos de orgullo o idealización.
La bomba de calor, un relato de Eduardo Viladés
A las diez y media sonó el timbre. Con ese alias, yo pensaba que venía a lo que venía, aquello que dices "llega a las 22:30, a las 22:35 le desnudo, a las 22:40 nos ponemos al tema y a las 22:45 sigo leyendo tranquilamente".









